Mostrando entradas con la etiqueta Shisha Emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Shisha Emocional. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de marzo de 2009

Sabor, época del año.


Supongo que es intrínseco al ser humano relacionar emociones con épocas. Creo que cada etapa de nuestra existencia, especialmente si es positiva, se puede asociar a cinco sensaciones, una para cada sentido. Por ejemplo, mi adolescencia se puede resumir de la siguiente manera: Olor a campo en primavera, sabor a Rives Blue Tropic, tacto de manos sucias, música hardtrance y máquina como parte auditiva y la Granja Gené de el Papiol como vista.

Todo este semitocho que no interesa a nadie lo explico porque hoy toca hablar de relación sabor-etapa. Con la shisha no se si me va a pasar, pero puede que recuerde estos años 2008 y 2009 con sabor de Starbuzz Cosmopolitan. Pero lo importante es que me gusta mucho asociar. Soy "asociador profesional", y como mi parte del año favorita es la que va de mayo a septiembre, ya me preparo para cargar bien de algún Starbuzz nuevo. Hoy me he enterado que van a sacar dos sabores de Starbuzz en breve: El de limonada rosa y el Code 69, que por el nombre debe tener cierta similitud con el Sex on the Beach, o con el Passion Kiss. Le veo un sabor tropical, vamos. Fijaros que incluso sacan sabores destinados a temporadas: es el caso del Christmas Mix (Otoño-Invierno), el Pumpkin Pie (Otoño) y el Winter Fresh (Invierno). Y me imagino que el pink lemonade va por aquí.

En resumen: Que van a caer algunos tabacos en un mes, y que espero que disfrutéis de esta conjunción espacio-temporal-tabaquil que sin duda escribe nuestras vidas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Lavado

El mercado de tabaco de shisha es muy amplio. De una misma marca pueden existir incluso más de 70 variedades de sabor. Es lógico, pues, que muchísimos sabores se repitan de una marca a otra. Tabacos de manzana, melocotón o cereza son clásicos. ¿Qué distingue entonces un tabaco de otro? ¿Tanta es la diferencia? ¿Por qué hay gente loca por Starbuzz que es incapaz de fumar Tangiers y viceversa? En muchos casos, se debe al lavado. Partiremos de un axioma: Starbuzz es un tabaco lavado, y Tangiers no.

El tabaco lavado sufre un proceso que consiste en hervir las hojas de tabaco, enfriarlas con agua fría, volverlas a hervir y finalmente enfriarlas de nuevo. Con esto se consigue que la hoja de tabaco sea poco más que una lámina vegetal translúcida, casi transparente. Pierde muchas de sus propiedades, casi todo su sabor y gran parte de su mierda. El tabaco que no es lavado pues simplemente es una hoja secada.

Tras este proceso, en la fabricación de tabaco de shisha se sumergen las hojas en una mezcla de melaza, glicerina (no siempre) y aromas y/o fruta. Todo este popurrí es el que le da el tacto húmedo y el sabor. En el caso de un tabaco lavado como puede ser Starbuzz, vamos a encontrar un humo extremadamente suave y que no va a rascar lo más mínimo la garganta, y que no nos va a dar ningún 'mareillo'. Los tabacos no lavados, como pueden ser Tangiers o Nakhla, tienen un sabor mucho más fuerte y robusto, y pueden marear un poco más.

Starbuzz entonces es una marca indicada claramente a gente que no fuma tabaco en cigarrillos, ya que lo van a tolerar muy bien. También es una marca recomendable al que quiera mucho sabor frutal y suavidad. Tangiers, Romman y los demás tabacos sin lavar en cambio son más fuertes de sabor, recomendados a los amantes de los sabores recios y a quienes les gusta "sentir el humo en el pecho".

miércoles, 4 de febrero de 2009

Mi shisha ideal

Yo llevo un año y 3 meses fumando shisha. Pero ha sido un año y tres meses INTENSOS. No por haber fumado mucho. Si hacemos una media ponderada seguramente sale a una shisha cada dos semanas. He estado fumando 4 o 5 días seguidos y luego he estado dos meses sin tocarla, por ejemplo. Pero esa shisha quincenal tiene que ser épica. Para mí, épica quiere decir ESO:

ELEMENTOS COMUNES:

> Un artefacto y unos productos de calidad.
> Materia prima tabaquil de calidad*.
> Materia prima tabaquil que os guste*.
> Estado de ánimo positivo o MUY positivo.
> Bebida que no deje la boca seca (evitar cubatas o bebidas con mucho azúcar)

*"tiene calidad" y "me gusta" son dos frases que no quieren decir lo mismo.

CASO 1: SHISHA SOLITARIA.

Ingredientes adicionales:

> Un sofá o similar.
> TV - un libro - música... (opcional).
> Vistas/lugar privilegiado.

Momentos míticos de esta clase he vivido dos. Uno en Calafell, en una terraza frente al mar. Fumé AL WAHA DOBLE MANZANA, con hielo en la base. No hizo falta nada más. Hacía calor, me acababa de bañar en la piscina y estaba de lujo. Lo acompañé de un té verde a la menta del EROSKI, una burda imitación del TÉ MORUNO que no le llegaba ni a los talones (malo pero suficiente). El otro caso fue en casa, mirando un partido de rugby en TELEDEPORTE. No tenía ni p** idea, pero me gustó. Era una shisha de Starbuzz Cosmopolitan y la acompañé de un EARL GREY. Momentos así son los que hacen la shisha GRANDE. Os lo juro.

CASO 2: SHISHA CON COMPAÑÍA.

Ingredientes adicionales:

> Un amigo o dos, que sean de EXTREMA CALIDAD (queda mejor decir 'buenos amigos', pero bueno, aquí son tratados como MEROS INGREDIENTES).
> Un lugar relativamente cómodo y EN EL QUE SE PUEDA HABLAR.
> La labia activada.

No creo que haga falta decir nada. Amigos y shisha son una combinación letal. La shisha relaja mucho el habla, y es cojonudo hablar de temas trascendentes compartiendo una shisha. Si es de planes y cosas así ya ni os cuento. El otro día (el viernes) hice una muy buena con un amigo escuchando música con un par de tes.

He vivido varios momentos míticos así, y el que quiera pasarlo bien y sorprender a colegas, que practique el "shishing". La leche!

lunes, 29 de diciembre de 2008

La Shisha como elemento emocional

Los que han estudiado publicidad saben de la importancia de las emociones en el marketing. Cualquier consumidor, de hecho, es consciente de la importancia de sus emociones. Me atrevería a decir incluso que es uno de los pocos hilos que nos mantiene atados a nuestra infancia. Entre la inocencia y la ilusión -y por consiguiente emoción- hay muy poca distancia.

La shisha es un objeto que intrínsecamente transmite una serie de emociones, y lo más importante, nos las transmite sin necesidad de que ningún publicista o "ente gobernesco" nos lo pida. Es un objeto que transmite relax, sensación de "es una tarde de verano y estoy apalancado" e incluso de "es una tarde de invierno y estoy apalancado". Quien la ha fumado alguna vez lo sabe: te imaginas a ti mismo desde fumando en una terraza con la brisa marina hasta pegando unos calos en el cálido hogar, en una gélida noche invernal.

Con todo este rollo vengo a decir que una shisha "alias cachimba" no es un mero objeto de acero que sirve para fumar matuja, chocolate o demás mierda. Una shisha es un objeto íntimamente atado a los sentimientos.