He fumado dos veces con ella solamente, pero el problema básico que he encontrado es el horroroso sabor a plástico que deja. Por suerte, es un problema que se va a la que fumas un tabaco fuerte. Pero hay un problema oculto. Un problema que no se ve, y del que nadie avisa. Las Nammor, al fabricarse, dejan un residuo dentro de la manguera. Un polvillo infame de pintura seca. Si nunca compráis una Nammor (cosa que recomiendo), aplicadle el siguiente lavado antes de usarla. Aprensivos abstenerse.
1) Sacad la boquilla.
2) Llenad la manguera con un poco de agua.
3) Agitad.
4) Sacad el "agua".
Digo "agua", porque realmente sale un líquido del color de la boquilla que da pavor de ver. Repetid la operación hasta que el agua salga limpia. Finalmente, una vez tengáis la manguera limpia y brillante -lo de brillante es un decir-, aplicadle una solución de agua y zumo de limón al 50%. Agitad y vaciad. El mismo procedimiento se debe hacer también con la boquilla. Ya la podéis dejar secar (siempre con los orificios boca abajo para que no se acumule agua).
Ya está, vuestras experiencias shisheras ganarán un 15% de placer adicional. Palabra.